TE ENTREGO ESTE INSTANTE SANTO. SÉ TÚ QUIEN DIRIGE, PUES
QUIERO SIMPLEMENTE SEGUIRTE, SEGURO DE QUE TU DIRECCIÓN ME BRINDARÁ PAZ.
Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un
pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente
receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo
a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi
Padre y de Su santo Hijo.
